El árbol más viejo del mundo se muere

Una triste noticia



¿Por qué se mueren los baobabs milenarios en África?

Los expertos aseguran que los cambios en el clima podrían estar detrás de las causas

La muerte en los últimos años de varios baobabs en distintas zonas de África ha desatado las alarmas entre la comunidad científica que intenta buscar una explicación de la misteriosa mortandad de unos de los árboles más grandes y antiguos del planeta. Los expertos aseguran que 9 de los 13 baobabs más antiguos han muerto en los últimos años. Después de describir la estructura de los árboles, también informan la datación del carbono de estos árboles y exigen más investigación sobre la mortalidad de los árboles. Revelando los hallazgos en la revista Nature Plants, dicen que las muertes no fueron causadas por una epidemia. «Sospechamos que la desaparición de baobabs monumentales puede estar asociada, al menos en parte, con modificaciones significativas de las condiciones climáticas que afectan al sur de África en particular», dijo el equipo, dirigido por el Dr. Adrian Patrut de la Universidad Babes-Bolyai en Rumania. «Sin embargo, se necesita más investigación para apoyar o refutar esta suposición».

Los investigadores han estado visitando árboles antiguos en el sur de África desde el 2005, utilizando la datación de carbono por radio para investigar su estructura y edad. Inesperadamente, descubrieron que ocho de los 13 baobabs más grandes y cinco de los seis más grandes habían muerto o habían colapsado por sus partes más viejas.

Los árboles baobab tienen muchos tallos y troncos, a menudo de diferentes edades. En algunos casos, todos los tallos murieron repentinamente. «Sospechamos que esto está asociado con el aumento de la temperatura y la sequía», dijo Patrut a BBC News. «Es impactante y muy triste verlos morir», aseguran. Los árboles que han muerto o están muriendo se encuentran en Zimbabwe, Namibia, Sudáfrica, Botswana y Zambia. Todos tienen entre 1.000 y más de 2.500 años.

¿Cocinarías con excrementos humanos?

El nuevo sabor "culinario".



Una empresa de Kenia convierte excrementos humanos en combustible

Las empresas no dejan de innovar en el campo de la energía. Uno de los últimos avances procede de una empresa de Kenia, que convierte residuos fecales humanos en una fuente de combustible que sirve para cocinar o para la calefacción.

El funcionamiento es aparentemente sencillo. Camiones recogen el exceso de heces de los residentes de la ciudad de Nakuru, y la transportan a la Nakuru Water and Sanitation Services Company's, donde la vacían en cubas para que se seque durante dos o tres semanas. Una vez secos, los trozos se calientan en un horno a altas temperaturas, con el objetivo de quemar los gases nocivos y aumentar la cantidad de carbono del producto, haciéndolo más inflamable.

Además, este es el proceso que permite que las heces pierdan su particular y desagradable olor, según informa Quartz. El material salido del horno se muele fino, y se mezcla con melaza para crear briquetas (bloques sólidos de combustible) que parecen carbon.

Estos bloques se venden por 50 centavos de dólar el kilo, y los usuarios aseguran que es un cumbustible que quema más y que genera menos humo que el carbón o la leña.

Solución al problema de alcantarillado

Solo un 25% de la población de Nakuru tiene acceso al sistema de alcantarillado de la ciudad, por lo que este nuevo cumbustible puede ser también una solución para los problemas de saneamiento.

Para ello, es necesario que la planta de procesamiento, que actualmente trata dos toneladas de residuos al mes, aumente su capacidad. Desde la compañía aseguran que tienen como objetivo quintuplicar su tamaño para finales de este año.

Otros proyectos

Este no es el primer proyecto que trata de reutilizar las heces humanas. Bill Gates anunció en 2015 la financiación de una máquina que transforma desechos humanos en agua potable y electricidad. El Janicki Omniprocessor toma el nombre de Peter Janicki, el CEO de la empresa de ingeniería Janicki Bioenergy, encargada de desarrollar y construir la máquina.

El mecanismo del Janicki Omniprocessor consiste en extraer el agua de las aguas residuales a través de un proceso de secado. A continuación los desperdicios secos se queman para generar vapor y este es el que produce la energía eléctrica. Mientras, el agua extraída durante el proceso de secado se filtra y se limpia para que sea segura para beber.

Por su parte, la NASA trabaja desde 2006 para encontrar la forma de reutilizar los excrementos humanos y otros deshechos en combustible para las naves espaciales, lo que permitiría facilitar la vuelta de la Luna a la Tierra en futuras exploraciones.

Espectaculares fotografías del espacio

No son montajes son fotos reales


¿Jurassic World pordría ser real?

¿Qué dice la ciencia? ¿Podemos tener un parque jurásico?




¿Qué hay de cierto científicamente en Jurassic Park?

La gran película de Steven Spielberg, un verdadero clásico del cine, marcó sin duda una época en nuestra infancia y adolescencia. Hoy analizamos esta obra desde un punto de vista científico, para descubrir algunos de sus errores.

Una de las películas que marcó nuestra infancia y adolescencia fue, sin lugar a dudas, Jurassic Park. La obra de Michael Crichton, llevada al cine por Steven Spielberg en 1993, fue una de las más exitosas y taquilleras de todos los tiempos.

Sin duda, la recreación de un mundo inimaginable para nosotros, poblado por dinosaurios, hizo que muchos sintiéramos una extraña mezcla de fascinación y miedo al ver la película. Ahora, cuando se cumplen dos décadas de su estreno, es bueno repasar el guión de Jurassic Park desde un punto de vista científico. Los dinosaurios no eran del Jurásico

Quizás este sea uno de los errores más graves de la película. El protagonista indiscutible del filme es el tiranosaurio rex (T. rex), una especie de dinosaurio que sin embargo no existía en el Jurásico. Como bien reseñaban en Naukas hace tiempo, aunque existían dinosaurios de la familia de los tiranosaurios, estos eran ejemplares carnívoros pequeños, al medir entre 1,4 y 9 metros de longitud.

Pero no solo se da este error de bulto en Jurassic Park. Quizás hubiera sido mejor idea cambiar el título a Parque Cretácico, ya que, por ejemplo, también el velociraptor o el triceratops pertenecieron al Cretácico, y no al Jurásico, como alude la película.

¿Qué hizo InGen con el ADN?

El pilar fundamental de la película Jurassic Park está en la obtención del ADN nuclear de los dinosaurios. El inicio del filme cuenta el trabajo de la empresa ficticia de biotecnología InGen, que consiguió extraer y copiar ADN de dinosaurios existente en la materia fósil presente en unos mosquitos prehistóricos, que a su vez se encontraban conservados en ámbar. Estos mosquitos debían haber picado en su momento a los dinosaurios, alimentándose de su sangre.

¿Sería posible la clonación del material genético de manera tan sencilla? Rotundamente, no. Por una parte, sabemos que los dinosaurios vivieron aproximadamente entre 230 y 65 millones de años atrás. El ADN no dura tanto. Hoy en día los científicos estiman que la molécula que porta nuestra información genética puede mantenerse estable durante un periodo largo, en torno a los 10.000 años, cifra que no se acerca ni por asomo a la era en que vivieron los dinosaurios.

Pero si complicado es preservar este material genético, más lo es si está incompleto, tal y como cuentan en Jurassic Park. En los experimentos que se realizan, los científicos completan el genoma nuclear hallado de los dinosaurios con piezas de ADN procedentes del genoma de...¡¡ranas!! El objetivo era reponer aquellas partes del material genético original que hubieran sido dañadas por el paso del tiempo. Pero, ¿es posible mezclar el ADN de especies tan diferentes? ¿Y por qué los dinosaurios se habían reproducido, si en principio solo se crearían ejemplares hembra, para que no fueran capaces de procrear?

Como analizaron en la revista Cell, el trabajo de InGen durante la película resulta bastante intrigante desde un punto de vista científico. Por una parte, hubiera sido más lógico utilizar secuencias genéticas de especies más relacionadas evolutivamente con los dinosaurios que las ranas, como por ejemplo las aves.

Pero por otra parte, también resulta intrigante analizar la no esterilidad de los animales. Lo que concluye el paleontólogo Alan Grant en Jurassic Park es que los dinosaurios, de alguna manera, han adquirido la capacidad de cambiar de sexo, de forma que aunque la idea inicial de los científicos fuera reconstruir solo ejemplares hembra, lo cierto es que existían machos, ya que de otra manera no podría explicarse la repoblación del parque.

Grant piensa que el uso del ADN procedente de ranas podría haber facilitado este cambio. Pero como explican en Cell, esto permite descartar el uso de especies como Xenopus laevis o Xenopus tropicalis como fuentes de las que obtener material genético. Aunque se especula sobre si la procedencia del ADN podría estar en una especie de rana africana, este aspecto es bastante discutible científicamente.

Dado que existe una proporción importante de reptiles en la que la determinación del sexo no depende de factores genéticos, o mejor dicho, está fuertemente influenciada por condiciones ambientales (como la temperatura), esta razón podría ser una explicación mejor a la extraña superpoblación de la isla por dinosaurios. Quizás en los laboratorios de InGen pudo haber algún error científico por parte de los investigadores, ya que podrían haber puesto huevos de dinosaurios a la temperatura equivocada. Esta podría ser una explicación más lógica que el mero uso de ADN de rana. La lisina: el extraño plan de contingencia

Uno de los planes de emergencia planteados en la película choca directamente con la bioquímica. La idea del Dr. Wu se basa en que "los animales están diseñados genéticamente para que no puedan elaborar lisina, y deban ingerirla del exterior". De este modo, según esta medida, si no obtienen una fuente dietética rica en lisina exógena, los dinosaurios morirían.

¿Qué es la lisina? ¿Puede utilizarse en los términos planteados por Jurassic Park? Este aminoácido es un componente de las proteínas, y forma parte de la conocida lista de los diez aminoácidos esenciales. Es decir, los vertebrados son incapaces de sintetizarlos bioquímicamente, por lo que necesitan obtener estos aminoácidos (también la lisina) de la dieta.

En particular, en el caso de la lisina, hoy sabemos que puede ser biosintetizada por diversas rutas metabólicas de bacterias y plantas (a través del ácido diaminopimélico) y de buena parte de los hongos superiores (mediante el ácido α-aminoadípico). Es decir, es imposible que los dinosaurios fueran diseñados para que no produjeran lisina, porque sencillamente, no pueden.

Estos son algunos de los errores científicos y cuestiones que deja en el aire Jurassic Park. Aunque a día de hoy la película sigue siendo un verdadero clásico, lo cierto es que pega varios patinazos en materia de ciencia que no deberíamos olvidar.

Anciana de 72 años da a luz por primera vez

Podría convertirse en la mujer con más edad que tiene un bebé en la historia de la humanidad



Una mujer de 72 años da a luz a un bebé ‘completamente sano’

Daljinder Kaur tiene ahora 73 años pero tenía 72 cuando hace un año dio a luz a su primer hijo en el noroeste de la India. Desde entonces su salud se ha visto muy afectada ya que tiene la tensión alta y sus articulaciones están mucho más débiles desde el parto.

‘Mi tensión está sufriendo y me canso muy fácilmente. He ido a varios médicos pero todo lo que hacen es darme medicinas y un cambio de dieta’ declaró la mujer de 72 años.

A esto hay que sumarle que tiene que hacerse cargo de un bebé, por lo que no es de extrañar que sus extremidades sufran incluso mucho más. Es algo realmente complicado ya que la felicidad de tener un hijo se ve mezclada con estos problemas.

Daljinder lleva casada con su marido más de 46 años y llevan muchos años intentando tener hijos pero nunca lo conseguían.

La pareja dejó de intentarlo durante algunos años hasta que decidieron que querían volver a intentarlo una vez más. Para ello viajaron juntos a Centro Nacional de Fertilidad en Hisar, Haryana para someterse a un tratamiento.

Anurag Bishnoi, encargado de esta clínica, aseguró que al principio evitó coger el caso porque Daljinder estaba débil, pero cuando sus análisis dieron en los rangos normales decidió aceptarlo.

El bebé nació completamente sano pero con poco peso, algo de lo que aún se está recuperando. Daljinder ha explicado que debido a su cansancio y forma de vida dejó de darle el pecho a los 3 meses y que eso quizás también esté provocando que no gane suficiente peso.

A pesar de todos los problemas, Daljinder asegura que no se arrepiente de nada y que adora a su hijo y la forma en la que le hace sonreír.

¿Qué te ha parecido este fascinante nacimiento?

Superpoderes que tiene tu cuerpo y no sabías

Y otras curiosidades


¿Por qué es tan complicado aplastar una mosca?

Cuantas veces hemos quedado en ridículo intentando cazar una....




¿Por qué es tan difícil matar una mosca?

Para estos insectos el tiempo transcurre más lento que para nosotros. Es como si vieran el mundo en cámara lenta

Intenta atrapar a una mosca y te darás cuenta que -claramente- es más rápida que tú. ¿Pero alguna vez te has preguntado cómo es posible que estas diminutas criaturas, con sus minúsculos cerebros, nos ganen tan fácilmente en agilidad?

Es posible que te lo hayas cuestionado en más de una ocasión, después de haber perseguido a una mosca y haber fallado repetidamente en aplastarla contra la pared.

La respuesta está en que estos insectos ven el mundo en cámara lenta. Para entenderlo mejor, fíjate en un reloj con segundero. Como humanos vemos a la aguja que marca los segundos avanzar a una velocidad concreta. Pero a una tortuga le parecería que lo hace dos veces más rápido.

Y para la mayoría de las especies de moscas, cada 'tic' ocurriría unas cuatro veces más lento que para nosotros. De hecho, la percepción del paso del tiempo difiere dependiendo de la especie. Esto ocurre porque los animales ven el mundo que les rodea como un video continuo.

Pero en realidad, los ojos registran imágenes estáticas y las envían al cerebro en forma de destellos, a un ritmo determinado por segundo. El promedio para los humanos es 60 destellos por segundo, para las tortugas 15 y para las moscas 250.

-Todo es relativo-

La velocidad en la que esas imágenes son procesadas se conoce como el ritmo de fusión del parpadeo.

Por lo general, mientras más pequeña es la especie, más alto tiene ese ritmo. Y las moscas en particular nos dejan en ridículo.

"El ritmo de fusión del parpadeo es sencillamente tan rápido como una luz que se prende y se apaga antes de que se perciba como una luz continua", explica el profesor Roger Hardie, de la Universidad de Cambridge, experto en el sistema de visión de las moscas.

Para estudiar a estos insectos, el especialista coloca diminutos electrodos de vidrio en las células fotorreceptoras (sensibles a la luz) de sus ojos y lanza destellos de luces LED cada vez más rápido.

Cada destello produce una minúscula corriente eléctrica en los fotorreceptores, la cual se va procesando en una computador.

La prueba revela que estos insectos pueden llegar a registrar 400 destellos por segundo, seis veces más que los humanos. La visión más rápida es de una especie que literalmente se llama mosca asesina.

-La más rápida-

Esta es una pequeña depredadora que se encuentra en Europa y atrapa a otras moscas en el aire con reacciones muy rápidas.

En su laboratorio de moscas de la Universidad de Cambridge, la doctora Paloma González-Bellido demuestra el comportamiento de caza de las moscas asesinas.

Lo hace liberando moscas de la fruta en una pequeña caja de filmación, donde las espera una hembra de mosca asesina. Todo esto se capta a 1.000 fotogramas por segundo.

En un principio, la mosca asesina se queda quieta, pero en cuanto una de las moscas de la fruta vuela a unos 7 cm de donde se encuentra, con un movimiento rapidísimo arrastra a su presa al fondo de la caja.

Solo observando las imágenes en cámara lenta es que uno puede entender lo que ocurre: la mosca asesina alza vuelo, rodea tres veces a su presa mientras trata de agarrarla, y finalmente la captura con sus patas delanteras. Toda la acción se produce en un segundo. Algo que para nosotros ocurre tan rápido, la mosca lo percibe mucho más ralentizado.

Eso ocurre porque las células fotosensibles de los ojos de esta variedad de mosca tienen más mitocondrias que las de otras especies. Se trata de la estructura del citoplasma encargado de suministrar la mayor parte de la energía necesaria para la actividad celular; una suerte de batería de los ojos.

La visión rápida requiere más energía que la lenta, lo que explica por qué no los ojos de todos de las especies tienen el ritmo de fusión de parpadeo más alto.

Es la dieta carnívora de las moscas asesinas la que les provee toda esa energía que necesitan las células fotosensibles de sus ojos. Sin embargo, incluso si los humanos tuviéramos la misma cantidad de mitocondrias en las células de nuestros ojos, no tendríamos una visión tan veloz como estos insectos. Y es que el diseño de las células fotosensibles de ellas y las nuestras es totalmente distinto. Esa diferencia estructural tiene su origen en la evolución.

Los ojos de los artrópodos y los vertebrados, grupos a los que pertenecen las moscas y los humanos, respectivamente, evolucionaron de forma muy diferente entre 700 y 750 millones de años atrás.

-Teoría de las cuerdas-

Los ojos de las moscas evolucionaron de tal forma que constan de unas estructuras minúsculas en forma de cuerdas dispuestas de forma perpendicular al recorrido que hace la luz al cruzar el ojo.

Estas estructuras reaccionan mecánicamente a la luz, mientras que los vertebrados tienen células tubulares con sustancias químicas que reaccionan a la luz.

Esta estructura en el ojo de la mosca es algo que Roger estudia en su laboratorio.

"Es más sensible [que la de los humanos] porque con la mínima cantidad de luz puede enviar al cerebro una señal grande, y también puede responder más rápido que las [células en forma de] varillas y conos del ojo de otros vertebrados", explica.

Hardie descubrió que la respuesta a la luz de las moscas es mecánica, mientras que la de los vertebrados es química.

Estas respuestas mecánicas permiten señales neuronales más rápidas. Además de eso, la distancia que debe recorrer esa señal desde el ojo al cerebro es más pequeña, lo que permite a la mosca procesar la señal más rápido que los vertebrados.

Nuevo invento: agua, electricidad y wifi gratis!

Este nuevo invento puede ayudar a millones de personas en nuestro planeta.



Watly, un impresionante sistema que traería agua potable, energía e internet a zonas remotas

Existen una gran cantidad de proyectos que buscan mejorar la calidad de vida en zonas remotas de nuestro planeta, aquellas donde simplemente no existe la infraestructura para llevar agua potable, energía, ni mucho menos una conexión a internet; desafortunadamente muchos de estos proyectos se han quedado en eso, en proyectos con buenas intenciones. Pero ahora por primera vez podríamos estar ante un desarrollo que ha ido avanzando con buenos resultados y que ya se prepara para su siguiente y más ambiciosa etapa.

Watly es un proyecto nacido en Barcelona de la mano del empresario italiano Marco Attisani, quien junto a un equipo de varias personas de diversas partes del mundo, han trabajado desde 2013 en un lo que ellos llaman "el primer ordenador termodinámico que funciona con energía solar en el mundo", que sería capaz de proporcionar agua potable, electricidad e internet.

¿Un ordenador que purifica agua? ¿Cómo?

Watly ha logrado reunir más de 22 millones de dólares en inversión desde 2013, se han hecho acreedores a diversos premios de donde se destaca Horizon 2020 patrocinado por la Comisión Europea, y el año pasado lograron echar a andar la versión 2.0 de su dispositivo en Ghana, esto después de una exitosa campaña en Indiegogo.

La versión 2.0 ha estado operando desde 2015 en la pequeña villa de Abenta, en Ghana, donde proporciona agua potable, electricidad y conexión 3G a cerca de 750 personas. Pero la compañía aspira a más, por ello ya está en etapa de planificación la versión 3.0 de Watly, que aumentaría su tamaño y capacidades, con el objetivo de llegar a comunidades que superen los 3000 habitantes.

La versión 3.0 aumentaría su dimensiones hasta los 40 metros de largo, 15 metros de ancho y tendría un peso cercano a las 15 toneladas. ¿Pero cómo funciona? Utilizaría 40 paneles fotovoltaicos en la parte superior de la estructura capaces de generar hasta 70 kWh por día, la cual estaría disponible por medio de enchufes y cargadores de baterías portátiles.

Esta energía también serviría para purificar aguas residuales o agua de mar por medio de un proceso de destilación por compresión de vapor, proceso que elimina patógenos, residuos de sal, metales pesados y compuestos inorgánicos. Este sistema sería capaz de purificar hasta 5.000 litros de agua por día y su vida útil se estima será de 15 años, además de que su mantenimiento sería mínimo.

Además contaría con un sistema para conectarse vía satelital o a través de antenas 3G o 4G, esto para proporcionar una conexión a internet con un radio de 500 metros, la cual serviría tanto para saber el estatus del dispositivo de forma remota, así como para mantener informada y conectada a la comunidad.

Por lo anterior, han lanzado una nueva campaña de financiación en Indiegogo que servirá para recaudar nuevos fondos, que ayudarán a la construcción de Watly 3.0, con miras a presentarse en septiembre de 2016 en Barcelona.

Sin duda el proyecto es muy espectacular y ambicioso, sin embargo, como la mayoría de estos proyectos, no existe una garantía de su éxito, por lo que habrá que seguirlo de cerca y conocer sus avances con el paso del tiempo, ya que de volverse realidad, sería un cambio radical para las personas que carecen del acceso a servicios básicos.

Los primeros humanos mutados geneticamente para sumergirse

El primer pueblo de mutantes del planeta: Los "Bajau" o "Nomadas del mar"



Los «nómadas del mar»: los primeros humanos adaptados genéticamente para sumergirse

Durante cientos de años, los bajau han vivido en el mar y la selección natural podría haberlos convertido en buceadores más fuertes genéticamente.

Si aguantas la respiración y sumerges la cara en una bañera llena de agua, tu cuerpo automáticamente activa lo de se conoce como reflejo de inmersión. El ritmo cardíaco se ralentiza, los vasos sanguíneos se estrechan y el bazo también se contrae; dichas reacciones te ayudan a ahorrar energía cuando el nivel de oxígeno es bajo.

La mayoría de personas puede aguantar la respiración bajo el agua durante unos cuantos segundos; algunas durante unos pocos minutos. Pero un grupo de personas conocidas como los bajau llevan el buceo libre al extremo: son capaces de sumergirse durante 13 minutos a profundidades de 60 metros. Este pueblo nómada vive en las aguas de las Filipinas, Malasia e Indonesia, donde se sumergen para pescar o en busca de elementos naturales que pueden usarse en la artesanía.

Ahora, un estudio de la revista Cell aporta las primeras pruebas de que una mutación de ADN para tener bazos más grandes proporciona a los bajau una ventaja genética para la inmersión en las profundidades.

El bazo

De todos los órganos del cuerpo humano, el bazo quizá no sea el más glamuroso. Técnicamente, se puede vivir sin él, pero si lo tienes, este órgano contribuye a mantener tu sistema inmune y a reciclar glóbulos rojos.

Investigaciones previas han demostrado que los bazos de las focas, mamíferos marinos que pasan gran parte de su vida bajo el agua, tienen un tamaño desproporcionado. La autora del estudio Melissa Llardo, del Centro de Geogenética de la Universidad de Copenhague, quería comprobar si se aplicaba lo mismo a los humanos que bucean. Durante un viaje a Tailandia, oyó hablar de los nómadas del mar y se quedó impresionada por sus habilidades legendarias.

«Primero quería conocer la comunidad, no solo aparecer con instrumental científico y desaparecer», dice sobre sus viajes iniciales a Indonesia. «En la segunda visita, llevé una máquina de ultrasonidos portátil y material para la recolección de saliva. Fuimos a varias casas y sacamos imágenes de sus bazos».

«Solía tener público», añade. «Les sorprendió que hubiera oído hablar de ellos».

También obtuvo datos de un grupo de personas emparentadas llamadas saluan, que viven en la isla principal de Indonesia. Tras comparar las dos muestras en Copenhague, su equipo descubrió que el tamaño medio del bazo de un bajau era un 50 por ciento más grande que el mismo órgano en un individuo saluan.

«Si ocurre algo a nivel genético, debería haber un bazo de un tamaño determinado. Aquí observamos esta gigantesca diferencia», afirma.

Los investigadores también encontraron un gen llamado PDE10A, que se cree que controla una hormona tiroidea determinada en los bajau, aunque no en los saluan. En ratones, la hormona se ha vinculado al tamaño del bazo, y los ratones manipulados para tener niveles inferiores de la hormona tienen bazos de menor tamaño.

Llardo tiene la teoría de que, con el paso del tiempo, la selección natural habría ayudado a los bajau, que llevan miles de años viviendo en la región, a desarrollar esta ventaja genética.

Bajo presión

Aunque el bazo podría explicar en parte por qué los bajau bucean tan bien, otras adaptaciones podrían estar implicadas, según Richard Moon, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke. Moon estudia la respuesta del cuerpo humano a la altitud elevada y a la profundidad extrema.

Cuando un humano se sumerge a más profundidad en el agua, el aumento de la presión hace que los vasos sanguíneos de los pulmones se llenen con más sangre. En casos extremos, los vasos pueden romperse, provocando la muerte. Además de las adaptaciones heredadas genéticamente, el entrenamiento regular podría ayudar a evitar ese efecto.

«La pared torácica pulmonar podría adaptarse. Podría haber cierta holgura que se desarrolla a medida que entrenas. El diafragma podría extenderse. Los abdominales podrían ajustarse. En realidad no sabemos si estas cosas ocurren», afirma. «El bazo es capaz de contraerse hasta cierto punto, pero no sabemos a ciencia cierta si existe una conexión directa entre la tiroides y el bazo. Podría existir».

Cynthia Beall es una antropóloga de la Universidad de Case Western Reserve que ha estudiado a los pueblos que viven a altitudes extremas, entre ellos los tibetanos que viven «en el tejado del mundo». Ella cree que el estudio de Llardo abre importantes oportunidades de investigación, pero necesita más pruebas biológicas cuantificables antes de estar convencida de que un rasgo genético ayuda a los bajau a ser mejores buceadores.

«Podrías medir más el bazo, por ejemplo, la fuerza de las contracciones del bazo», afirma. ¿Qué podemos ver en el mar?

Además de entender cómo los bajau se han convertido en hábiles buceadores, Llardo dice que los hallazgos podrían tener implicaciones médicas.

El reflejo de inmersión es similar a una afección llamada hipoxia aguda, en la que los humanos experimentan una rápida pérdida de oxígeno. La afección suele causar la muerte en salas de urgencias. Estudiar a los bajau podría servir como un nuevo laboratorio para entender la hipoxia.

Sin embargo, el estilo de vida de los nómadas del mar está cada vez más amenazado. Están considerados un grupo marginado que no disfruta de los mismos derechos de ciudadanía que sus compatriotas de la isla principal. El aumento de la pesca industrial también está dificultando su subsistencia a partir de las reservas locales de peces. Como resultado, muchos optan por abandonar el mar.

Sin apoyos para su forma de vida, a Llardo le preocupa que los bajau y las lecciones que pueden enseñar sobre la salud humana no perduren mucho más tiempo.