jueves, 8 de junio de 2017

YA NO NECESITAS EL TANQUE DE OXÍGENO PARA BUCEAR

NUEVO INVENTO - Bucea libre sin nada a tu espalda!




El próximo verano llegará al mercado AirBuddy, el aparato para respirar bajo el agua más pequeño y ligero del mundo. Un equipo de buceo portátil y fácil de usar que permite 45 minutos de inmersión a una profundidad de hasta 12 metros.

Respirar bajo el agua ha sido uno de los sueños de la humanidad desde tiempos inmemoriales. Aún andamos buscando el método definitivo, el más cómodo y sencillo, y de vez en cuando se presentan en el mercado curiosos mecanismos -más o menos fallidos o, cuanto menos, polémicos- como las branquias Triton, que aseguraban filtrar el oxígeno durante la inmersión, el tubo Ameo Powerbreather o la máscara H2O Ninja.

El auge de las plataformas online de micromecenazgo, como Indiegogo o Kickstarter, ha abierto las puertas a que muchos de estos locos inventos, desarrollados por una suerte de Da Vinci modernos, se materialicen. Es el caso también del nuevo AirBuddy, que ya ha alcanzado su meta de financiación. Tras cuatro años de desarrollo y pruebas por un equipo de ingeniería mecánica de Australia, verá la luz en junio.

AirBuddy se presenta como el equipo de buceo recreativo más compacto y ligero del mundo. Este híbrido entre tubo de esnórquel y minibombona de buceo consta de tres componentes principales: un compresor de aire a pilas -que presuriza el aire de la superficie-, un cable enroscado -que suministra ese aire al buceador y limita la profundidad del descenso- y una boquilla reguladora.

Con este sencillo sistema garantizan 45 minutos de buceo a una profundidad de hasta 40 pies (12 metros) para un buzo (seis metros si se comparte entre dos buceadores). Su montaje lleva sólo unos minutos: sólo hay que acoplar la batería, de 12V (que se carga en tres horas y media, a través de la toma eléctrica estándar) y conectar el cable-manguera, fabricado en resistente poliuretano.

¿Piensa veranear en una playa con arrecifes? AirBuddy cabe en el equipaje de mano, así que se puede transportar fácilmente al lugar de vacaciones. El objetivo de su diseño ha sido reducir al máximo el tamaño: tiene unas dimensiones de 407 x 540 x 3115 mm y un peso total de 9,5 kg. Esto permite un buceo de superficie cómodo y ligero, sin la carga de pesadas bombonas a la espalda.

La seguridad también ha sido una importante premisa: AirBuddy cuenta con una reserva de emergencia de 15 litros de oxígeno, suficientes para alcanzar la superficie si se presenta algún problema. Su diseño exterior, con un flotador y una bandera de color rojo, lo hacen bien visible ante embarcaciones y otros nadadores.

El inventor de AirBuddy, Jan Kadlec, ha patentado seis de las innovaciones clave de su diseño, creado "para eliminar molestias, gastos de preparación y pérdidas de tiempo", según ha declarado. Este apasionado del buceo afirma que ha querido "proporcionar una alternativa al buceo autoguiado en aguas poco profundas; no estamos tratando de sustituir el buceo tradicional -que sigue siendo ideal para inmersiones profundas y en cuevas-, sino de convertir el buceo en un deporte más práctico".

Es posible reservar los primeros AirBuddy a través de su página web, a un precio promocional de 1.145 euros. Su fabricación acaba de dar comienzo y empezarán a distribuirse en junio de 2018.